Wednesday, June 27, 2007

El bolígrafo azul

 

“El otro”, obra de Ubé

 

Tiene el color de la sangre de pega, mayestática,

y resbala dulcemente por el papel que sostengo entre mis dedos,

como un lienzo diminuto secado al sol.

Si lo aferro me huye

pues gusta de indisciplinarse y alborotar los alfabetos.

No me pertenece.

No me sirve, pero me acompaña,

se hace siesta en las madrugadas y amante al mediodía.

Huele a viejo, a ungüento para las muelas,

a regaliz con agua en bocas desérticas,

a cuento y fábula asiria.

Él es yo menudo, mientras algo en mí se extravía.

Me usurpa la conciencia y redacta mis manías.

Escupe historiado,

se desangra exquisito.

Se lamenta en negro y algunas noches se accidenta.

Es posible que acabe olvidado en un bolsillo,

en una mirada, en una cicatriz invisible.

Y que expire, y que resople, y que jure en hebreo

y dé cabezadas en ruso.

Es más que probable que muera entre líneas rojas,

sofocantes, sangre corriente que nos sacude siempre.

Posted by lamorales in 09:56:26 | Permalink | No Comments »